Físio Consejos en los estiramientos PDF Imprimir Correo

 

Los Estiramientos

INTRODUCCIÓN
Hoy en día la práctica de estiramientos comprende una parte importante en el entrenamiento deportivo, tanto en el calentamiento previo a un entrenamiento intenso, como en la recuperación después del mismo. Los estiramientos producen considerables beneficios en el organismo del deportista, ayudando a este a prevenir lesiones, a ganar eficacia en su rendimiento, a recuperar antes de la secuela de un entrenamiento intenso y a lograr una mejor rehabilitación en aquellos deportistas que ya han sufrido lesiones.

A nivel articular los estiramientos estimulan la producción de líquido sinovial. Este líquido protege del desgaste al cartílago articular, facilitando la lubricación de los huesos de la articulación y evitando que ésta pierda elasticidad y se convierta en una articulación imperfecta y rígida.

Los músculos y tendones de nuestro cuerpo son los más beneficiados de la práctica de estiramientos. El estiramiento es la forma más sencilla de relajar el cuerpo y devolver elasticidad a los músculos y tendones que muchas veces se encuentran acortados debido al sobreesfuerzo al que se somete el deportista. Los estiramientos son una forma excelente de preparación del aparato locomotor para el esfuerzo muscular, mejoran la capacidad del movimiento al aumentar la elasticidad muscular y son un recurso para aliviar la fatiga producida por el sobreentrenamiento.

Ahora bien, para que todos estos efectos se produzcan es preciso conocer la técnica correcta para la práctica de estiramientos. Es frecuente observar en muchos deportistas como hacen "rebotes", o se estiran hasta sentir dolor, o realizan movimientos bruscos, sin conocer que realmente están dañando su cuerpo, más que beneficiarlo. Y es más, muchos deportistas piensan que no es preciso estirar, tienen prisa por salir a entrenar, o no tienen tiempo suficiente para realizarlos. Deben saber que el calentamiento y en especial los estiramientos proporcionan al aparato locomotor el estado óptimo para la práctica deportiva, aumentando considerablemente el rendimiento deportivo.

El estiramiento debe ser logrado lentamente, de forma gradual, y mantenido en el tiempo. Para aumentar la flexibilidad es preciso mantenerlo durante 6 a 10 segundos. Los ejercicios deben de realizarse durante unos 10 o 15 minutos. Es preciso estirar ambos lados del cuerpo, realizando mayor hincapié en aquellos músculos que vayan a participar de forma activa en la práctica deportiva. Para aumentar la elasticidad es preciso trabajar estiramientos 3 o 4 veces por semana. Un error que también se comete con frecuencia es que durante la realización del estiramiento retienen la respiración o respiran más rápido. Hay que respirar libremente, ni con rapidez, ni reteniendo el aliento.

CUANDO ESTIRAR.
El entrenamiento de la movilidad articular puede estructurarse como una parte más de la sesión de entrenamiento. Los estiramientos se pueden llevar a cabo dentro del apartado de calentamiento, durante el entrenamiento y al finalizar el mismo. En cada caso, el objetivo será distinto y en consecuencia la intensidad deberá adaptarse para optimizar los efectos beneficiosos del estiramiento.

· Estiramientos durante el calentamiento: El objetivo será dotar al músculo de la elasticidad necesaria para permitir un arco de recorrido de las articulaciones adecuado a las exigencias del ejercicio que se vaya a ejecutar durante el entrenamiento. Sabido es que cuando un músculo está frío su elasticidad está disminuida y ello perjudica seriamente la capacidad de alcanzar la longitud óptima durante la ejecución de un movimiento. Por lo tanto no se trata de aumentar la elasticidad del músculo, sino de recuperar la que en condiciones ideales ya posee por haberla trabajado anteriormente.

La intensidad del estiramiento no debe ser elevada, sino aquella que permita conseguir la extensibilidad ya ganada con anterioridad.

· Estiramientos durante el entrenamiento: En este caso, el objetivo es frenar en lo posible la pérdida de elasticidad que se produce como consecuencia del entrenamiento, que provoca un aumento progresivo del tono muscular por la activación de las fibras musculares para hacer frente al esfuerzo de alta intensidad.

La intensidad será menor que en el caso anterior porque un estiramiento forzado podría provocar daños estructurales en las fibras musculares y una pérdida de eficacia en su función cuando se contrae el músculo. Se trataría más bien de favorecer la relajación de los músculos entrenados y mejorar el riego sanguíneo, mejorando así la recuperación muscular.

· Estiramiento después del calentamiento: El objetivo sería, como el caso anterior, bajar el tono muscular y estimular el aporte sanguíneo; repercutiendo en una mejor recuperación.

La intensidad será media (un poco mayor que en el caso anterior) y en ningun caso deberemos llegar al punto de sentir dolor.

Ahora que sabemos un poco más de porque se debe estirar durante la actividad deportiva, tenemos que ponerlo en práctica.

Un saludo de vuestro Fisio.